Editorial
Nada es casual

Que la lencería ha dejado su rol de actriz de reparto para ocupar el de protagonista en el siglo XXI, no cabe ninguna duda. Pero, qué es lo que llevó a que se produjese semajante cambio. No pasa por la creatividad de Victoria's Secret, ni que Calvin Klein haya dedicado su atención a crear conjuntos de ropa interior con inspiración retro y menos aún por las atrevidas campañas publicitarias protagonizadas por Kate Moss. Según Gilles Lipovetsky (París, 1944), filósofo y sociólogo francés, “A medida que las
mujeres van afianzando su poder en la sociedad, la lencería se está tornando más y más sexy. Eso demuestra que la convergencia hacia un mundo unisex es completamente falsa. No tendemos a igualarnos. La mujer ya no quiere ser hombre y desea mantener vivos elementos típicamente femeninos”. Este profesor agregado de filosofía y miembro del Consejo de Análisis de la Sociedad y consultor de la asociación Progrès du Management, en sus principales obras (en particular, La era del vacío) analiza lo que se ha considerado la sociedad posmoderna con temas recurrentes como el consumo, el hiperindividualismo contemporáneo, la hipermodernidad, el hedonismo, la moda y lo efímero, el culto al ocio, el ecologismo como disfraz y pose social, entre otros. Finalmente, según Lipovetsky, asegura que una de las causas de este auge lencero se debe a que ”es la voluntad de las mujeres de expresar y reafirmar su feminidad”. Por lo tanto, en la moda como en la vida nada se da por pura casualidad.

Y ahora, los invito a disfrutar de LOOK. Como siempre, nuestra cita será el próximo mes. Los espero.

Marcela Fittipaldi.