Claro, que para esto elige una jornada donde no haya estrenos y de esa manera pasa desapercibida. Por ende, se levanta temprano. Sin remoloneadas. Apenas suena el despertador, quince minutos antes de la seis, la actriz devenida en conductora de “La mamá del año” (lunes a viernes a las 17, en canal 13) se despierta y prepara las cosas para enfrentar el día. “Mientras Anna duerme, organizo el desayuno, leo los diarios y escucho radio. Después me siento a disfrutar el café con leche, acompañado por una rodaja de pan negro, junto a mi hija. Entretanto, reviso su mochila, antes de que ella parta hacia el colegio”, revela la hija de Nicolás y Ana María, que desde hace un tiempo también sale a realizar notas a mujeres privadas de su libertad o que, por los lugares en que viven, se hace difícil traerlas al estudio de televisión, como las madres niñas del Impenetrable chaqueño.
- Andrea, ¿qué sentiste al ingresar a la Unidad Penitenciaria N° 31 de Ezeiza?
- Fue una experiencia muy fuerte. En verdad, me sorprendió cómo se preserva el vínculo de las madres presas y sus hijos. Además, cuando estás adentro de la cárcel tomás conciencia del valor de la libertad. A través del programa puede conocer otras realidades.
- Me imagino que lo primero que hiciste apenas regresaste a tu casa fue abrazar a Anna…
- En realidad, ella estaba en el colegio. Pero cuando me reencontré, la besé y la abracé muy fuerte.
- A partir de ahora, ¿no se vendrá una Andrea dedicada de lleno a los programas de investigación?
- No sé. Yo me dejo llevar por la vida, que me sorprenda. Hace tiempo que me venían ofreciendo conducir pero eran programas que tenían que ver más con el entretenimiento. Yo quería hacer algo como Andrea, no como un personaje. Quería conectarme con la gente, pero desde otro lugar. ‘La mamá del año’ no pretende ser un programa de enseñanza, sino de concientización.
- En estos meses, ¿se te pasó por la cabeza abandonar la ficción?
-No. De ninguna manera. Me gustan la actuación y la conducción.
-De hecho, este año actuaste en la película “High School Musical”, que se estrenará en poco tiempo más…
- Sí y el año pasado estuve en ‘Mujeres asesinas’. Para serte sincera, por el momento me fascina conducir. Ser conductora es como un título muy grande que no pretendo serlo. Simplemente me considero como hilo de comunicación entre las madres y el público que está viendo el ciclo.
- Te cambio de tema y paso a lo que muchas lectoras quieren saber: la ropa. Últimamente, te vestís toda de negro. ¿Es por necesidad o una decisión?
- (Carcajada) Siempre me río de una frase: ‘el negro le sienta bien’.
- Pero puede ser objeto de doble sentido…
-Justamente. Algunos de los que me conocen, como César Casco (fotógrafo que desde más de una década se ocupa de sus producciones en Editorial Perfil), me dijo: ‘guarda, porque tiene doble sentido’. Tomalo en el sentido que quieras. Pero yendo a la vestimenta con que me presento en el programa, me visto con ropa negra porque no quiero ser más que los invitados. No quiero que haya frivolidad.
- Sin embargo, durante el resto del día también elegís ese color…
- Si. Es que el negro me sienta bien (sonríe). Estoy cómoda, me gusta.
- Porque en otras épocas te vestías con otra onda: romántica, voladitos, gasas…
- (Interrumpe) He cambiado mucho. Recordá que a principios de los ´90 me vestía con transparencias. No se veía nada, pero era todo transparente. Después pasé por la época romántica.
- En la actualidad, por lo negro…
- ¡Ojo! Que no estoy en una época oscura ni mucho menos. Simplemente, me visto así porque me siento cómoda. Es como el color del pelo. Ahora estoy con el rojo. Tiempo atrás, estaba de rubio. Días atrás, en el canal Volver estuvieron pasando una novela en la que tenía el pelo casi negro.
- A menudo, escucho a las mujeres diciendo que optan por el negro, porque cuando salen siempre están bien vestidas…
- Es que se sienten bien vestidas y elegantes, sin ser estridentes.
-¿Cómo es Anna con la ropa? ¿Tiene personalidad?
-Tiene personalidad en todo. Y en lo que tiene que ver con la ropa, también. En realidad, la elegimos juntas. Pero hay cosas que decide ella. Claro que a mi me gusta hacerle regalos, sorprenderla.
- Ella, ¿ya combina los colores?
- Si. Tiene buen gusto. Es muy coqueta.
- ¿De qué signo es?
- De Escorpio. Anna es una digna representante del signo. En cambio, yo soy de Libra. Busco el equilibrio.
- No te reprocha con un ‘mamá, ¿qué te compraste?’
- Sabés que no. Nuestro paseo favorito es ir al cine y a una librería, más que a la juguetería.
- Mejor para tu bolsillo…
- Es una nena y le encantan los juegos como a todos lo chicos. Pero le gusta todo lo que tiene que ver con las fantasías infantiles. Es muy bueno que lean y adquieran ese hábito desde pequeños.
- ¿Qué tratamiento hacés para tener la piel que tenés?
- Hago lo que tendría que hacer todo el mundo pero se nota más porque lo hago desde chica. A los 20 años no era novedoso, porque a esa edad tenés una piel maravillosa. Sin embargo, después de los 40 te preguntás qué hiciste. Tengo esta piel porque no tomo sol, no bebo alcohol, no fumo, descanso. Yo trato de dormir ocho horas, como mínimo.
-No te gusta ir a los desfiles. ¿Por qué?
- En realidad, no soy muy salidora. Solamente voy a los estrenos de los amigos. Me da pudor.
- Yendo a las marcas de ropa. ¿Hay algunas que te atraen más que otras?
-Mis favoritas son varias. Pero una diseñadora que me encanta es Donna Karan porque tiene un estilo que a todo tipo de mujer nos queda bien. Siento que valoriza nuestras formas y se pone a disposición y no que las mujeres tengamos que estar a disposición de la ropa. Sabe interpretar la necesidad de la mujer común. ¡Además, diseña todo en color negro!
- En el plano local, ¿qué diseñadores elegís?
- Uso ropa de Carlos Di Doménico, Rafael Garófalo y Sathya. Depende del evento al que tenga que ir.
- Pantalones, polleras o vestidos. ¿Cuál es tu preferencia?
- Por lo general, a la mañana, estoy con pantalones. Por la tarde, uso polleras; por la noche, vestidos.
- En lencería, ¿por dónde van tus gustos? ¿Cuál es tu onda?
- Es un arma de seducción de las mujeres. Por ende, los hombres agradecidos (carcajada). Como todas las mujeres, elijo la mejor ropa interior. Por supuesto, la combino con la ropa de turno.
-¿El placard de Andrea es ordenado?
- No soy una obsesiva del orden. Pero me gusta tener las cosas organizadas. Tengo mucha memoria visual. En la época en que hacía muchas novelas compraba ropa y todo ese vestuario me quedó. De ‘Andrea Celeste’, ‘Antonella’ y ‘Perla negra’ para acá, tengo todo.
-¿En los viajes al exterior comprás en forma compulsiva?
-No soy amante de los shoppings. Si tengo una tarde libre, prefiero visitar un museo o conocer lugares de esa ciudad.
-¿Cuál es tu hobby que no sepamos?
-(Piensa 15 segundos) Me encantan los abanicos. Colecciono y uso. Tengo de todas las formas, tamaños y colores.
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