Su agenda está completa: después de un año fuera de la televisión, volvió para interpretar a Betty en Por amor a vos y protagoniza la pieza teatral
En la cama. Aún así, se reunió con Look, contó en exclusiva que se hizo un retoque en la nariz y posó espléndida con la ropa que
más le gusta.
En forma periódica y para no cansar a los televidentes, los actores deben sacar su imagen de la pantalla, pese a que las propuestas económicas sean súper atractivas. Así piensa y actúa Mónica Ayos, a los 34 años, ya que está convencida de algo: “es muy raro que tengas dos éxitos seguidos”.
Para entenderlo mejor, basta recordar Sos mi vida, la tira de Pol-ka del 2006, donde 'La Turca', el personaje de la actual esposa de Diego Olivera, conquistó a la audiencia.
Sin embargo, la temporada pasada prefirió aparecer en el último capítulo de Mujeres Asesinas, junto a Leticia Brédice y Antonio Birabent.
Claro que esto no puede interpretarse como un año sabático porque actuó en dos obras de teatro (Doña Flor y sus dos maridos; Eva y Victoria), además de compartir más tiempo con sus hijos y viajar a México para visitar a su esposo, y a España, para estar en la presentación de Tres de corazones, la película de Sergio Renán en la que ella tuvo un rol relevante.
En 2008 ha vuelto a grabar para la TV. Adrián Suar la convocó para sumarla al elenco de Por amor a vos, la tira que reemplaza a “Son de fierro”. Allí, Mónica encarna a Betty, una mujer de enorme corazón que ayuda a un discapacitado. Y, además, protagoniza En la cama, la pieza teatral escrita y dirigida por José María Muscari, en el Multiteatro.
“Me parece bueno empezar el año a todo vapor. Claro que esto de descansar un poco resulta placentero, pero hay que volver al ruedo y aquí estamos”, afirma la madre de Federico, de 17 años, y Victoria, de 5.
- En tu vida, ¿basás todo en la intuición?
- Casi todo. Los años me hicieron un poco más cerebral en cuanto al negocio en sí. Saber cuándo decir que sí y que no. Porque hay intuiciones que están muy buenas, pero cerebralmente tengo que decir que no. Por eso, amalgamar lo cerebral con lo intuitivo es ideal.
- ¿Tenés representante?
- No. Me manejo sola.
- ¿Por qué tomaste esta decisión?
- Porque me di cuenta de que mi nombre es como una marca registrada. Mejor que una no te puede manejar nadie. Más allá de que he tenido muy buenos representantes. De todos modos, en cine, Jorge Lamas viene actuando como intermediario. Y mi abogado Diego Dedeu es el que revisa los contratos. En definitiva, tengo contactos con personas idóneas, pero decido yo.
- Hace poco declaraste “soy un cóctel explosivo”. ¿Qué quisiste decir?
- Es una frase que me la dijo María Florentino: ‘Vos sos un cóctel explosivo de mujer’ y me quedó grabada. Por más sex simbol que me hayan catalogado, sigo siendo la misma mujer que llega en chatitas o zapatillas a los estudios de filmación o al teatro. No tengo el histeriqueo del medio.
- Esto es lo que se te resalta en el ambiente… - Yo creo que hay determinados personajes en el medio que nos manejamos con esta impronta. La soberbia y el histeriqueo me resultan muy mediocres.
- ¿Cuál es el secreto para estar espléndida a los 34? - Le tendríamos que preguntar a alguien que esté espléndida a los 34 (carcajada).
- ¿Te parece? - Creo que los años pasan y me gusta ver pasar los años. Por eso, quiero llegar a ser una persona mayor con los mismos rasgos. Aunque debo confesarte que tengo un complejo desde muy chica: la nariz.
-No lo puedo creer. ¿Tenés complejos con tu nariz? - Es un complejo que heredé de mi viejo. Un día que no aguanté más y le dije: ‘papá, me encantó haber heredado tu humor, pero la nariz no’. Así que hace tres meses me la operé con el doctor Daniel Grillo.
- ¿Esto nunca lo contaste? - No. Es una primicia para Look (carcajadas).
- Justamente, te iba a preguntar ¿hace cuánto que visitabas al cirujano plástico?
- ¿No se nota la cirugía?
¡Viste que bien quedó! (muestra la flamante nariz).
- Para nada…
- Lo que no quería era modificar mis facciones, porque veo tantas chicas con botox que quedan mal.
- Con respecto a tus lolas y cola, ¿hubo retoques? - Tengo la cola de siempre. Las lolas me las hice al tiempo que nació mi primer hijo. El tomó la teta hasta el año y pico. Y, después de amantarlo, mis lolas quedaron deplorables.
- Se dice que cuando te deprimís, salís a comprar compulsivamente… - Soy una compradora compulsiva. Compro estupideces que luego no me sirven para nada.
- ¿Qué cosas comprás? - En el exterior, compro ropa y cosas para la casa y los chicos.
- ¿Qué te atrae de la ropa extranjera? - Los diseños. Le doy mucha bola a las pilchas. Me encantan los colores. Uso amarillo, azul y verde. ¡Y pensar que hace un tiempo no salía del blanco y el negro!
- ¿Con qué tiene que ver? -Con una actitud y un cambio interno. Yo mido un metro sesenta y seis. Ahora no te tengo rollos con mi altura: ando en chatitas y ojotas. Pero hace siete años no salía a la calle si no me ponía tacos.
- ¿Polleras, vestidos o pantalones? -Pantalones. Preferentemente jeans y remeras básicas, con alguna inscripción o un dibujo en el pecho. Es bastante osado usar jeans teniendo curvas, pero me hago cargo.
-¿Tenés preferencias con la ropa interior? -Soy de las que usan bombachitas mínimas. Son con las que más cómoda me siento, las que menos me molestan. El bombachón o el culote me los pongo para algunas foto, porque me parece que queda muy lindo.
- ¿Usás corpiño? - Soy de no usar corpiño. De hecho, ahora no tengo puesto nada.
- A propósito, ¿cuál es el piropo más osado que te han dicho en la calle? - Tengo uno que jamás olvidé. Me lo dijo un adolescente: ‘Por vos mato una ballena a chancletazos’. ¡Te imaginás lo que se tarda en matar una ballena a chancletazos! Me pareció un piropo muy gracioso.
Fotos: José Tolomei
Producción: Susana Elizalde •
Texto: Juan Ignacio Penlowskyj •
Maquilló: Irene para Mabby
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Peinó: Carmen Para Cerini
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Las joyas son de Monica
Benedetti