El éxito después del éxito
La ganadora de Gran Hermano 2007 ya forma parte del staff de modelos de Ricardo Piñeyro. Conozca sus proyectos y el después de una experiencia que modificó para siempre su vida.

El cantito tucumano la hace más encantadora a medida que uno la escucha. Llegó a Buenos Aires para transformarse en modelo profesional y encontró la fama a través de la pantalla cuando todo el país seguía con atención las vicisitudes de un grupo de chicas y chicos desconocidos que compartían la casa del Gran Hermano. Ella llegó al final del juego y ganó.

También ganó popularidad y la gente que la siguió durante cuatro meses a través del programa ahora la reconoce por la calle y hasta chatea con ella.

Dice que quiere aprovechar al máximo este momento irrepetible que se le presenta y que ya tiene planes para encaminar su vida profesional. A los 23 años Marianela, como todos la conocen, pone primera y arranca con ventaja: una parte del éxito la tiene asegurada.

-¿Te cambió la vida todo lo que pasó?
-Es rarísimo. Cuando entré en la casa era una persona anónima y al salir toda la gente me conocía, sabían de mi vida, de mis cosas … es muy loco pero lo disfruto.
-¿Qué hacías antes?
-En Tucumán estudiaba abogacía, estaba casi en cuarto año y, de vez en cuando, hacía desfiles pero como hobby, más tranqui.

-¿Vas a retomar los estudios?
-Con el tiempo sí. Ahora quiero aprovechar este momento.

-¿Cuáles eran tus expectativas cuando viniste a Buenos Aires?
-Tenía ganas de empezar con el modelaje en forma profesional. También, complementarlo con algo de estudio, tal vez con periodismo.

-Y a partir de tu salida de la casa, ¿qué evaluación hacés de lo que viviste?
-Fue una gran experiencia a nivel personal y un gran aprendizaje, sobre todo por haber compartido cuatro meses con personas de personalidades muy diferentes. Me puso a prueba en cuanto a la adaptación.

-¿Qué te pasa con la popularidad?
-Es muy fuerte porque la gente me votó y a veces siento que tengo que cumplir con sus expectativas y más allá de lo que ellos quieren saber de mí, me interesa charlar y saber qué opinan. Trato de estar para todos y cumplir con todos los compromisos. A veces me comunico por chat con personas que seguían el programa y me gusta, uno no puede creer esa cosa de tanto fanatismo, sobre todo en las chicas de mi edad o más chicas.

-¿Qué te dicen las chicas?
-En general, que se divirtieron mucho con el programa y que se engancharon con mi personalidad. Me veían con una personalidad fuerte, yo me terminé de dar cuenta en la casa, me volví más segura, más firme en mis convicciones. Era poner actitud y ganas a lo que quería.

-Hoy viendo a la distancia todo lo que viviste, bueno y malo, ¿repetirías la experiencia?
-No la repetiría pero si volviera el tiempo atrás, lo haría todo igual, no me arrepiento de nada. Vale la pena si uno lo sabe aprovechar, al margen de lo laboral que es algo particular de cada persona.

-¿Y desde lo emocional?
-Soy una persona muy emocional y también me puse a prueba en esto. Te podría decir que muy sentimental y hay que tener mucha fortaleza para estar cuatro meses y afrontar situaciones que dentro de la casa se magnifican mucho. Esos enojos y esas broncas que en mi vida no le hubiera llevado el apunte, te hacen replantear por qué no se puede tener una buena convivencia y vivir en armonía. Eso es Gran Hermano: la esencia del juego es la convivencia.

-¿Cuándo saliste con quién te fuiste a vivir?
-Al principio compartía un departamento con tres chicas de la casa pero llegó un momento en que necesité tomar distancia. Necesitaba un poco de espacio para poder hacer un balance, entonces me mudé sola y algunos días se queda en casa Sebastián, uno de los chicos de GH que vive lejos y necesita un lugar en Buenos Aires donde parar. Me llevo muy bien con él, lo bueno de estar afuera es poder elegir y él es a quién yo elijo como amigo.

.-¿Y ahora qué sigue?
-Me gusta lo artístico. Quiero empezar a estudiar teatro para incursionar en la actuación, que hasta ahora no lo hice. Casi diría que como terapia para que me ayude a exteriorizar y saber cómo doy.

“Me pierde la lencería”

Se reconoce clásica para vestirse pero a la vez adora la moda. “Me encanta la ropa. Siempre fui de estar a la moda y darle un toque mío, no usar lo que se ponen todas, me gusta tener un estilo particular”, dice Marianela.

Le gustan los detalles, un touch que la distinga o un escote que insinúe pero que no muestre demasiado.

“Soy más de pantalón que de pollera. Me gusta el jean bajo y que se vea la panza”, asegura la tucumana.

-¿Qué es lo que te pierde?
-Me fascinan los zapatos pero lo que más me pierde son las carteras y la lencería. Trato de tener variedad de lencería, desde la sexy hasta la más ingenua. De todos colores para combinarla con la ropa que uso.

-¿Para la noche?

-Me gusta llamar la atención, llegar a una fiesta y decir: "Acá estoy".

Fotos: Rudy Hanak • Producción: Susana Elizalde
Maquilló: Cristina Simoes para Darío Calcagno
Peinó: Matías Rivara para Darío Calcagno • Medias: Ni-bel.
 
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