Durante el año la práctica de ejercicios se torna cuesta arriba pero, aún así, el bienestar que se obtiene hace que valga la pena abrigarse y salir a correr o a transpirar en el gimnasio. Pero cuando llega el verano, la combinación calor gimnasia no es para nada tentadora. Por eso, muchas personas desisten de la práctica de ejercicios tirando por la borda los resultados obtenidos el resto del año.
Si la idea es seguir ejercitando, o empezar hacerlo, qué mejor que aprovechar el agua de la pileta o el mar para seguir (o entrar) en movimiento. ¿Las ventajas? Muchas más de las que puede imaginar: a través de la hidrogimnasia se llegan a obtener los mismos resultados que en el gimnasio pero con menos esfuerzo porque en el agua el peso se reduce facilitando la práctica. |